Vinicola Casa de Piedra
Una enología emocional
Por Patricia Wriedt
Como una propuesta alternativa que involucra una percepción propia del entorno vinícola, el uso de uvas autóctonas y una manufactura artesanal, Hugo D'Acosta, enólogo mexicano de la bodega Casa de Piedra, presentó recientemente en el restaurante Aguila y Sol, ubicado en la Ciudad de México, su nueva línea de vinos denominada Acrata.
Explica que la idea de elaborarlos con las cepas autóctonas Ugni Blanc, Nebbiolo, Syrah, Grenache, Rosola, Moscatel y Cariñena, en lugar de otras más populares como Cabernet y Merlot, significa un gran esfuerzo por el quehacer del vino mexicano.
El enólogo, cuyos vinos son distribuidos por la empresa Convino, trabaja con cada cepa, estudia su ciclo y elabora los vinos según los tiempos de las propias uvas. En su opinión las "otras cepas", suenan muy bien en las mesas, pero no nos representan.
D'Acosta, con estudios en Montpellier, Francia, y que ha estado en contacto con el vino desde el 1982, detalla que su proyecto es realizar vinos interpretativos que reflejan lo que está sucediendo en el Valle de Guadalupe, Baja California.
La línea Acrata, destaca, intenta resumir una enología libre, emocional y contextual. Es un proyecto experimental que lo único que busca sin mayores pretensiones, es expresar lo que siente que está pasando en el entorno.
"Para mí, hoy, dichas variedades están mal atendidas. Mañana tal vez me cuestionaré por la manera en cómo se elaboran, pasado, que nos fuimos para otro lado. Yo creo que estas inquietudes son la lectura de un contexto determinado", expresa.
D'Acosta expresa que no sabe si para el próximo año repetirá dicha línea compuesta por los tintos Acrata y Tinto del Valle; el blanco, Sinónimo; y el rosado, Tacha, ya que por su cabeza posiblemente habrá otras inquietudes o las cepas estarán en otros ciclos.
"Son vinos que no compiten con ninguna otra bodega y no hay puntos de comparación. Están elaborados con varietales que se dan en el Valle de Guadalupe desde hace muchos años y que en el proyecto Acrata se están recuperando", comenta Paulina Vélez, de Convino.
Rodolfo Gerschman, experto en vinos, destaca que presentar un caldo rosado como Tacha ha sido un paso importante.
"Generalmente se tiene la idea del rosado como un vino inferior. Tacha es un rosado bien hecho donde está correctamente armonizada la uva tinta gracias al macerado. Creo que hay que comenzar a inaugurar un poco la época del rosado en primavera y verano. Es un vino fresco, agradable, con poco cuerpo, intensidad y aromas. Yo lo serviría con charcutería, carnes frías o aves de carne blanca", agrega.